miércoles 28 de julio de 2010

Oración por la fidelidad de los esposos

Señor, Padre santo,
Dios omnipotente y eterno,
te damos gracias y bendecimos
tu santo Nombre: tú has creado
al hombre y a la mujer
para que el uno sea para del otro
ayuda y apoyo. Acuérdate hoy de nosotros. Protégenos y concédenos
que nuestro amor sea entrega
y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia.
Ilumínanos y fortalécenos en la tarea
de la formación de nuestros hijos,
para que sean auténticos cristianos
y constructores esforzados de la
ciudad terrena. Haz que vivamos
juntos largo tiempo, en alegría y paz,
para que nuestros corazones
puedan elevar siempre hacia ti,
por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo,
la alabanza y la acción de gracias.

Amén.

(fuente: www.aciprensa.com)

martes 27 de julio de 2010

La vida es demasiado breve para ser mediocre

La vida es breve, para ti, para mi, para todos... ¿Cuál es tu prisa? es ahora o nunca.

Que la vida es breve, lo sabemos todos; quizá los jóvenes se imaginan que sí es larga, pero a la medida que pasan los años va penetrando en la mente la irrefutable sensación de que los años pasan, vuelan y no retornan.

Cuando una persona es abuelo por primera vez, es agridulce sorpresa, dulce por el nieto, agrio por lo de abuelo; pero... no hay más remedio que aceptarlo.

Ante esta realidad de la brevedad de la vida, muchos toman sus precauciones, se apresuran desde la juventud a sacarle jugo a la vida; creen con fe ciega que esa es la mejor forma de aprovechar la juventud; y en realidad hacen una sola cosa, dedicar los primeros años de la vida a hacer infeliz el resto de ella, hacen alianza con el vicio: la botella, la droga, el sexo, uno de ellos o los tres a la vez..., mejor los tres que uno; se triplica el placer.

No es infrecuente en estos jóvenes la pereza y el abandono en el estudio, la ligereza e inmadurez en el amor con toda clase de experiencias y el abandono de los restos de fe y valores morales de la infancia. La "ley", es el "placer"; a más placer más vida. Si uno es avanzado en años suele apresurarse aun más que los jóvenes, porque piensa: Estoy haciéndome viejo y no he disfrutado lo suficiente; comamos y bebamos, que mañana moriremos´, en el famoso adagio latino "Carpe diem": "Sácale jugo a la vida"... Y dicho y hecho, se dan prisa en apurar las copas, porque la fiesta se acaba.

Pero algunos piensan que la vida es demasiado breve para ser pequeña, para ser mediocre; ellos también tienen prisa, pero otra clase de prisa y afán, y por eso, desde la misma juventud ponen las bases para hacer constructivo el resto de esa vida. No esperan a ser adultos para sentar cabeza y así: Aprietan en el estudio, aunque les llamen mataditos; no juegan con el amor, porque saben que se queman; no dan un puntapié a sus valores morales, porque saben que los necesitan. Si al llegar a la madurez se percatan de que van rezagados, aprietan el paso porque les queda menos tiempo para hacer algo grande en este mundo.
Y si han llegado a la tercera edad, y ven su tarea bastante incumplida en esta vida, se apresuran a hacer y completar lo que no hicieron en la juventud y en la madurez, porque saben, porque ven que ya no tendrán más tiempo y que, ahora o nunca.

Cuando llegan al final de la vida lo que se dieron prisa en divertirse y nada más, y los que se dieron prisa en cumplir su misión, ambos, miran hacia atrás; uno para decirse a sí mismo: Más me valiera no haber nacido, el otro para decir: Valió la pena vivir´

La vida es breve, para ti, para mi, para todos... ¿Cuál es tu prisa? ¿"Carpe diem" o "aprovecha el tiempo" porque la vida es demasiado breve para ser mediocre.?

Si la vida es breve y además la maltratas, eres un pobre hombre. Se vive una vez, se cumplen quince años sólo una vez. Tu sabrás lo que haces con esa pequeña vida.

Autor: P. Mariano de Blas LC
(fuente: Catholic.net)

lunes 26 de julio de 2010

La razón de nuestra Cruz

Una vez una persona andaba buscando al Señor. Le habían comentado de una invitación que hacía a todos para llegarse hasta su Reino, donde dicen que tenía reservada una morada para cada uno de sus amigos. Y él también tenía ganas de ser amigo del Señor. ¿Por qué no? Si otros lo habían logrado ¿qué le impedía a él llegar a ser uno de ellos?

Averiguando acerca del paradero, se enteró de que el Señor se había ido monte adentro con un hacha, a fin de preparar para cada uno de sus amigos, lo que necesitaría para el viaje. Y se largó a campearlo.

Los golpes del hacha lo fueron guiando hasta una isleta. Atravesó el limpión y se metió por entre los mogotes y garabatos, tratando de acercarse al lugar de donde provenían los golpes. Las largas hojas del caraguatá se le prendían con sus pequeñas espinas ganchudas, pero no lograron detenerlo, porque era hombre decidido.

Al fin llegó. Y se encontró con el mismísimo Nuestro Señor, que estaba preparando las cruces para cada uno de sus amigos, antes de partir hacia su casa, a fin de disponer un lugar para cada uno.

- ¿Qué estás haciendo? - le preguntó el joven al Señor.

- Estoy preparando a cada uno de mis amigos la cruz con la que tendrán que cargar para seguirme y así poder entrar en mi Reino.

- ¿Puedo ser yo también uno de tus amigos? - volvió a preguntar el muchacho.

- ¡Claro que s! le dijo Jesús-. Es lo que estaba esperando que me pidieras. Si queréis serlo de verdad, tendrás que tomar vos también tu cruz y seguir mis huellas. Porque yo tengo que adelantarme para ir a prepararles un lugar.

- ¿Cuál es mi cruz, Señor?
-Esta que acabo de hacer. Sabiendo que venías y viendo que los obstáculos no te detenían, me puse a preparártela especialmente y con cariño para ti.

La verdad que muy, muy preparada no estaba. Se trataba prácticamente de dos troncos cortados a hacha, sin ningún tipo de terminación ni arreglos. Las ramas de los troncos habían sido cortados de abajo hacia arriba, por lo que sobresalían pedazos por todas partes. Era una cruz de madera dura, bastante pesada, y sobre todo muy mal terminada. El joven al verla pensó que el Señor no se había esmerado demasiado en preparársela. Pero como quería realmente entrar en el Reino, se decidió a cargarla sobre sus hombros, comenzando el largo camino, con la mirada en las huellas del Maestro.

Ni bien cargó la incómoda cruz, hizo también su aparición Mandinga -el diablo-. Es su costumbre hacerse presente en estas ocasiones. Y en aquella circunstancia no fue diferente. Porque donde anda Dios, asimismo anda el diablo. Sobre todo en los montes.

Desde atrás le pegó el grito al joven que ya se había puesto en camino: -Te olvidaste de algo!

Extrañado por aquella llamada, miró para atrás y vio a Mandinga muy comedido, que se acercaba sonriente con el hacha en la mano para entregársela.

- Pero ¿cómo? ¿También tengo que llevarme el hacha? -preguntó molesto el muchacho.

- No sé -dijo el diablo haciéndose el inocente-.

Pero se me hace que es conveniente que te la lleves por lo que puedas necesitar en el camino. Por lo demás, sería una lástima dejar abandonada una hachita tan linda.

La propuesta le pareció tan razonable, que sin pensar demasiado, tomó el hacha y reanudó su camino.

Duro camino. Por varias cosas. Primero, y sobre todo, por la soledad. El creía que lo haría con la visible compañía del Maestro. Pero resulta que se había ido, dejando sólo sus huellas.

Siempre la cruz encierra la soledad, y a veces la ausencia que más duele en este camino es la de no sentir a Dios a nuestro lado. Algo así como si nos hubiera abandonado.

El camino también era duro por otros motivos.

En realidad no había camino. Simplemente eran huellas por el monte o por los pajonales y esteros. Hacía frío en aquel invierno y la cruz era pesada. Sobre todo, era molesta por su falta de terminación. Parecía como que las salientes se empeñaran en engancharse por todas partes a fin de retenerlo. Y se le incrustaban en la piel para hacerle más doloroso el camino.

Una noche particularmente fría y llena de soledad, se detuvo a descansar al descampado.

Depositó la cruz en el suelo, a la vez que tomó conciencia de la utilidad que podría brindarle el hacha. Quizá el Maligno -que lo seguía a escondidas- ayudó un poco arrimándole la idea mediante el brillo del fierro del instrumento.

Lo cierto es que, ahí nomás, se puso a arreglar la cruz. Con calma y despacito le fue sacando los nudos que más le molestaban, suprimiendo aquellos muñones de ramas mal cortadas, que tantos disgustos le estaban proporcionando en el camino. Y consiguió dos cosas.

Primero, mejorar el madero. Y, segundo, se agenció de un montoncito de leña que le vino como mandado a pedir para prepararse un fueguito con el que calentar sus manos ateridas.

Esa noche durmió tranquilo. A la mañana siguiente reanudó su camino. Y noche a noche su cruz fue siendo mejorada, pulida por el trabajo que en ella iba realizando.

Mientras su cruz mejoraba y se hacía más llevadera, conseguía también tener la madera necesaria para el fueguito amigo de cada noche.

Casi, casi, se sintió agradecido hacia Mandinga que le había hecho traerse el hacha consigo.

Después de todo había sido una suerte contar con aquel instrumento que le permitía el trabajo sobre su cruz. Estaba satisfecho con la tarea, y hasta sentía un pequeño orgullo por su obra de arte. La cruz tenía ahora un tamaño razonable y un peso mucho menor. Y además se trataba de algo prolijo. Bien pulida, brillaba a los rayos del sol, y casi no molestaba al cargarla sobre sus hombros.

Achicándola un poco más, llegaría finalmente a poder levantarla con una sola mano a manera de estandarte, para así identificarse ante los demás como seguidor del crucificado. Y si le daban tiempo, podría llegar a acondicionarla hasta tal punto que llegaría al Reino con la cruz colgada de una cadenita al cuello como un adorno sobre su pecho, para alegría de Dios y testimonio ante los demás.

Y consiguió su meta. Es decir: sus metas. Porque para cuando llegó a las murallas del Reino, se dio cuenta de que gracias a su trabajo, estaba descansado y además podía presentar una cruz muy bonita, que ciertamente quedaría como recuerdo en la Casa del Padre.

Pero no todo fue tan sencillo. Resulta que la puerta de entrada al Reino estaba colocada en lo alto de la muralla. Se trataba de una puerta estrecha, abierta casi como una ventana a una altura imposible de alcanzar.

Llamó a gritos, anunciando su llegada. Y desde lo alto se le apareció el Señor invitándolo a entrar.

- Pero, ¿cómo, Señor? No puedo. La puerta está demasiado alta y no la alcanzo.

- Apoya la cruz contra la muralla y luego trepa por ella utilizándola como escalera -le respondió Jesús Yo le dejé a propósito los nudos para que te sirviera. Además tiene el tamaño justo para que puedas llegar hasta la entrada.

En ese momento el joven se dio cuenta de que realmente la cruz recibida había tenido sentido y que de verdad el Señor la había preparado bien.

Sin embargo ya era tarde. Su pequeña cruz, pulida, y recortada, le parecía ahora un juguete inútil. Era muy bonita pero no le servía para entrar. Mandinga había resultado mal consejero y peor amigo.

Pero, el Señor es bondadoso y compasivo. No podía ignorar la buena voluntad del muchacho y su generosidad en querer seguirlo. Por eso le dio un consejo y otra oportunidad.

- Vuelve sobre tus pasos. Seguramente en el camino encontrarás a alguno que ya no da más, y ha quedado aplastado bajo su cruz. Ayúdale tú a traerla. De esta manera tú le posibilitarás que logre hacer -su camino y llegue. Y él te ayudará a ti a que puedas entrar.

escrito por el Padre Mamerto Menapace

domingo 25 de julio de 2010

"Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá"

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 11, 1-13)

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos". Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan: 'Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo aquel que nos ofende, y no nos dejes caer en tentación'". 

También les dijo: "Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirles: 'Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle'. Pero él le responde desde dentro: 'No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados'. Si el otro sigue tocando, Yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantara y le dará cuanto necesite. Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra, y al que toca, se le abre, ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán? Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre Celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?".

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor Jesús.

Queridos hermanos y hermanas, el Señor que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios esté con todos ustedes.

La liturgia de este domingo nos ofrece un panorama sobre la oración, sobre la oración de intercesión, sobre la oración por excelencia que es el Padre Nuestro, y sobre la insistencia en la oración y el orar con fe. La primera lectura, sobre la oración de intercesión de Abrahán en favor del pueblo de Sodoma, nos muestra que, aún con la oración de Abraham, Sodoma y Gomorra fueron destruidas. Pero es un hecho que la oración de Abraham fue escuchada cuando intercedía por la ciudad para que fuese perdonada por cincuenta justos, por cuarenta y cinco, por cuarenta, por treinta, por veinte e incluso por diez. Pero se quedó corto en el regateo, pues no se atreve a pasar más allá de diez justos. ¿Quién sabe si pedía por 5 justo lograba el favor de su Dios y salvar a esos pueblos? Pero también la oración de intercesión es poner a la persona, situaciones, etc., en el corazón de Dios para que se cumpla y se acepte la voluntad de Dios, que muchas veces no se deja ver con claridad.

En la Segunda Lectura, Pablo nos habla de una muerte que es resurrección con Cristo. Y es que todos, por el bautismo de nuestro Señor pasamos de la muerte a la vida, pero debemos permanecer en Él.
Todo hombre de oración es primero hombre de Dios, de intimidad con el Señor, pues sólo así uno puede orar desde el Espíritu con mayúsculas y no desde un capricho o desde el miedo u otra cosa.
El evangelio según Lucas nos presenta a Jesús que, al terminar su oración, los discípulos le piden que les enseñe a orar como los seguidores de Juan el Bautista. Jesús les enseña el "Padrenuestro" como el modelo de toda plegaria del cristiano. Seguramente la palabra "¡Padre!" (del arameo "abba") nos presenta a Dios como “papá”, “papito”, lo cual implica una confianza plena en Dios que es NUESTR PADRE, pero tal oración exige de nuestra parte un compromiso de rezar para que se cumpla en esta tierra la venida del Reino y se nos perdonen nuestras faltas porque sabemos perdonar... creo que habría mucho para hablar aquí, pero basta las palabras de la oración del Padre Nuestro para darnos cuenta de lo que significa rezar y vivir esta oración.

Jesús continúa con una parábola (que es sólo de Lucas) que pone el acento sobre la insistencia en cómo hay que orar, pues el personaje del amigo que va a pedir con una cierta “impertinencia” pero sobre todo con mucha insistencia. Es así como debemos orar, con insistencia, pues la oración se dice que es la debilidad de Dios. Sin embargo, Jesús continúa su enseñanza sobre la oración con algunas afirmaciones que insisten en la perseverancia en la oración, porque Dios no puede dejar de escuchar, y a su vez, si nosotros que somos malo sabemos dar cosas buenos a los que nos piden, Dios, que es muchísimo más bueno que los padres en la tierra nos dará el mismo Espíritu Santo.

Que podamos hacer experiencia de orar, de encontrarnos en intimidad con el Señor, orando con fe, con insistencia, y sobre todo, tratando de descubrir cuál es la voluntad de Dios en nuestras vidas. Amén.

(fuente: http://www.mensajes-de-dios.blogspot.com/)

sábado 24 de julio de 2010

La vocación al matrimonio

1. ¿Qué significado tiene el matrimonio cristiano?

El matrimonio expresa el amor de Dios por su pueblo, que es la iglesia. Así como Cristo se entregó en sacrificio por amor a la Iglesia y permanece eternamente fiel a ella, del mismo modo los esposos se entregan uno al otro totalmente, imitando el amor de Cristo.


2. ¿Es un bien recibir el sacramento del matrimonio?

Es un gran bien recibir el sacramento del matrimonio en el caso de los bautizados, porque es el único modo de santificar el amor humano entre el hombre y la mujer.


3. ¿Qué bienes comunica el matrimonio a los esposos?

El Señor infunde su gracia en los corazones de los esposos para que cumplan los deberes propios de su estado: la fidelidad a sus promesas, la procreación y educación de sus hijos, el sostenimiento mutuo en medio de las alegrías y dificultades de su vida.


4. ¿Hay algo especial en el matrimonio entre los bautizados?

El matrimonio entre los bautizados es uno de los siete sacramentos que instituyó Jesucristo. Esto quiere decir que es un camino de santidad: Dios llama a los esposos a que ganen el Cielo santificándose en su matrimonio y en su vida familiar. Saber que el matrimonio es una vocación divina ayuda a defenderlo y a valorarlo adecuadamente respondiendo con generosidad a la voluntad de Dios.


5. ¿Están casados un hombre y una mujer bautizados, que viven juntos y no han recibido el sacramento del matrimonio?

Puede que estén casados ante el juez por el matrimonio civil, pero no lo están delante de Dios.
Aunque en el lenguaje común se dice que "están casados", realmente no lo están porque entre los cristianos el amor matrimonial sólo recibe la bendición de Dios y se confirma con el sacramento del matrimonio. .


6. ¿Qué deben hacer las personas que estén en esa situación?

Un hombre y una mujer que siendo católicos estén viviendo juntos y quieran seguir viviendo así para siempre, deberían hablar con el párroco o sacerdote católico más cercano y exponerle su situación y procurar santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

Si quisieran celebrarlo, no deben temer el pequeño desembolso económico que suponga la celebración; ni preocuparse aunque lleven muchos años viviendo así, incluso con hijos mayores, o de otras uniones anteriores no sacramentales: lo importante es que su hogar y su amor quede santificado y ellos tengan la conciencia de haber cumplido la voluntad amorosa de Dios.


7. ¿Tiene mérito que un hombre y una mujer, aunque no hayan recibido el sacramento del matrimonio, vivan juntos guardándose fidelidad?

Esa conducta tiene valor ejemplar. La fidelidad es un gran valor humano y una gran virtud que hace posible el despliegue auténtico de la personalidad y la felicidad familiar. Sin embargo, si ese hombre y esa mujer que viven juntos son católicos, su fe y amor a Dios deben llevarlos, siempre que sea posible, a santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.


8. ¿Por qué algunos tienen miedo de recibir el sacramento del matrimonio?

Algunas parejas que se guardan fidelidad temen que si reciben el sacramento del matrimonio, el cónyuge va a sentirse seguro de poseer al otro y que eso puede ser el comienzo de problemas en su matrimonio. Sin embargo, deben saber que ese temor es infundado cuando hay verdadero amor, ya que el amor de los esposos y el Sacramento que santifica su hogar es el principio de la bendición de Dios para su familia.


9. ¿Cómo se puede ayudar a estas personas a salir de su equivocación?

Estas personas deben saber que el sacramento del matrimonio bendice el amor ya existente entre los esposos, les da fuerzas para vivirlo, y reciben la ayuda divina y la bendición de Dios para santificarse en su vida matrimonial.

CATECISMO DE LA FAMILIA Y DEL MATRIMONIO
Padres Fernando Castro y Jaime Molina
(fuente: www.aciprensa.com)

viernes 23 de julio de 2010

Advierten que la pretensión es el aborto absoluto y libre en Argentina

Buenos Aires, 23 Jul. 10 (AICA) El Consorcio de Médicos Católicos advirtió que las marchas y contramarchas sobre una Resolución del Ministerio de Salud de la Nación, firmada o no por su titular Juan Manzur, en relación con una guía técnica para los casos de abortos no punibles contemplados en el Código Penal, no tienen otro objetivo que la pretensión de permitir “el aborto absoluta y totalmente libre, porque basta que una mujer manifieste que ha sido violada, para que los médicos estén autorizados a practicárselo”.

Y agrega: “Más aún, la Resolución obliga a que todas las instituciones sanitarias nacionales realicen el aborto a la mujer que así lo requiera. Y en los casos de menores de 14 años de edad, obliga a los médicos a respetar la decisión de la adolescente”.

En la declaración firmada por los doctores Alejandro Nolazco y Antonio Catalán Pellet, presidente y secretario de la Corporación, respectivamente, se reitera que “la vida comienza desde la concepción. Cuando el espermatozoide masculino penetra en el óvulo femenino ya no son más dos células sino una sola, que es el huevo, zigoto o primera célula del nuevo ser humano. Se trata ya de una persona digna de toda consideración, con pleno derecho a que se respete su vida incipiente”.


Texto de la declaración

En reunión especial de sus miembros el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires expresa su mas profundo dolor y tristeza por la aprobación en el Congreso de la Nación de una ley que no mantiene el principio elemental de sentido común, que expresa que el matrimonio civil está constituido por la unión de un varón y una mujer.


Lamenta la actitud de tantos legisladores que han traicionado la expresa voluntad mayoritaria de la población de sus respectivas provincias. Y lamenta también enfáticamente la actitud de aquellos legisladores que no concurrieron a la sesión o se levantaron de sus bancas, para permitir la aprobación de una ley que avergüenza a la inmensa mayoría de los argentinos.


El Consorcio de Médicos Católicos quiere también expresar su preocupación por el trámite institucional que ha tenido en el Ministerio de Salud la Resolución ministerial Nº 1184 del 12 de Julio del año 2010, que desautoriza lo que expresamente manifiesta el Código Penal Argentino, permitiendo así el aborto en todos los casos de violación.


En realidad, esta Resolución permite el aborto absoluta y totalmente libre, porque basta que una mujer manifieste que ha sido violada, para que los médicos estén autorizados a practicarle un aborto. Más aún, la Resolución obliga a que todas las instituciones sanitarias nacionales realicen el aborto a la mujer que así lo requiera. Y en los casos de menores de 14 años de edad, obliga a los médicos a respetar la decisión de la adolescente.


Queremos recordarle a las autoridades del Ministerio de Salud que los médicos argentinos hemos estudiado y nos hemos recibido de médicos para prevenir la salud de la población y para curar y rehabilitar a los enfermos y no para cometer asesinatos de inocentes.


Enfatizamos una vez más, que la vida comienza desde la concepción. Cuando el espermatozoide masculino penetra en el óvulo femenino ya no son más dos células sino una sola, que es el huevo, zigoto o primera célula del nuevo ser humano. Se trata ya de una persona digna de toda consideración, con pleno derecho a que se respete su vida incipiente. Esta verdad científica está escrita taxativamente en nuestra Constitución Nacional.+

jueves 22 de julio de 2010

¿Qué es el Síndrome postaborto?

1. Una condición por medio de la cual el aborto destruye el vínculo natural entre los padres y su hijo, y que deja a la madre y al padre con la sensación de que les falta algo.

2. Un conflicto que se crea en la mujer entre su papel de madre y el papel que desempeña en la destrucción de la vida de su niño no nacido.

3. Una negación de la pena y el luto que una mujer tiene que reconocer y expresar por su hijo abortado.

4. Una condición que debilita tanto física como emocionalmente, y que puede disminuir el funcionamiento y el bienestar de la mujer como individuo, en la sociedad y dentro de su familia.

5. Un conflicto que otros miembros de la familia también experimentan en sus respectivos roles después del aborto.




¿Quién sufre del Síndrome postaborto?

* Cualquiera puede sufrirlo.
* Los hombres y mujeres que han perdido un niño debido a un aborto.
* Los niños y abuelos que han perdido a un hermano o a un nieto a través del aborto.

"Es muy común que las mujeres tengan una reacción tardía a un aborto. Pueden transcurrir de algunas semanas a muchos años antes de que aparezcan síntomas." - Dra. Wanda Franz, Ph.D., Presidenta de la Asociación para la Investigación Interdisciplinaria sobre los Valores y el Cambio en la Sociedad.


¿Cuáles son algunos de los síntomas?

* Negación, ira, culpa.
* Incapacidad de tener relaciones en la sociedad.
* Desespero o depresión.
* Abuso de niños.
* Incapacidad de perdonarse a uno mismo o a otros.
* Pesadillas que se repiten.
* Relaciones rotas.
* Negación de la pena y la aflicción por el niño abortado.
* Pena y aflicción por la pérdida del niño que sienten los padres, los abuelos, los niños, otros miembros de la familia u otras personas.
* Desórdenes en el comer.
* Preocupación por la muerte o en el aniversario del aborto.
* Pensamientos o tendencias suicidas.

"Cuando sostengo al bebé de un amigo, lo sufro todo otra vez. Siento gran tristeza porque el mundo nunca conocerá a los dos hijos que aborté." - Linda Marie.

"Físicamente no tuve problemas con mi aborto, pero emocionalmente viví un infierno que continúa conmigo diariamente." - Terri Fangman.

"Me dijeron que esa era la mejor decisión. Pero no me hablaron sobre el vacío emocional y físico que iba a sentir y que me destruiría para siempre. ¿Qué puedo hacer con el dolor que siento?" - Nereida Ortiz.

Nota: Esta información fue tomada del folleto "¿Cuál es la causa de mi dolor?", con la autorización de la organización que lo publicó Wisconsin Right to Life Education Fund. Puede obtenerlo (en inglés) escribiendo a: 10625 West North Avenue, Milwaukee, WI 53226, U.S.A.; tel.: (414) 778-5780.


Los abortistas reconocen que existe el síndrome postaborto

Después de años de subestimar y hasta negar los efectos adversos del aborto para la mujer, Paternidad Planificada (P.P.), el mayor proveedor de abortos de toda la nación, ha confirmado finalmente la realidad, según sus propios documentos internos. El documento de estrategias "Plan de Tres Años y Programa de Objetivos a Largo Plazo, 1990-1993", cita estudios que no han sido publicados por su organización investigadora afiliada, el Instituto Alan Guttmacher; los cuales confirman la validez de los estudios de los dirigentes Pro vida acerca del Síndrome postaborto (SPA). Dichos estudios habían sido tachados de ridículos anteriormente por los que promueven el aborto.

El documento dice: "Un número de estudios y encuestas de los que se oponen al aborto (incluyendo el Estudio Reardon/WIC y la Encuesta Grant), han mostrado que la incidencia del trauma postaborto para clientes de abortos quirúrgicos, puede llegar a alcanzar hasta un 91% de todos los casos". Continúa el documento: "Algunos reportes recientes del Instituto Alan Guttmacher, que no han sido dados a la publicidad, indican que el alcance del problema puede haber sido correctamente calculado en dichos estudios..." (pg.29)

La respuesta de la Paternidad Planificada a estos estudios es escalofríante. Es una respuesta, desde luego, que va de acuerdo a las normas de la industria del aborto: "El trauma causado a las clientas de abortos quirúrgicos debe de ser disminuído, tanto desde la perspectiva de la salud pública como de la política". (pg.18)

En otras palabras, a la P.P. no le preocupa en absoluto el daño psicológico que el trauma postaborto está causando a las mujeres, sino el daño que causaría políticamente para el movimiento antivida, que el público llegara a conocer el alcance de estos hechos. Aparentemente, este es el motivo por el cual los reportes mencionados continúan sin publicar, mientras que la P.P. trabaja afanosamente para desarrollar una campaña propagandística, que los absuelva de la responsabilidad por los daños que sus ideologías han causado a las mujeres. ("Life Insight", noviembre de 1991.)

Convencidos de que tienen que hacer algo por las mujeres que sufren el Síndrome postaborto, los abortistas han confeccionado sus propios programas para responder a esta necesidad tan real. En Dallas, Texas, la clínica de abortos de la calle Routh, y la cadena nacional "Choice", tuvieron recientemente una reunión para ofrecer a sus clientas su nueva versión del programa de recuperación postaborto. Ellos utilizan ejercicios "bioenergéticos" y de grupo como los que emplea el movimiento de la Nueva Era, incluyendo "visualización de imágenes" y técnicas para "adquirir dominio a través de la ira".

Durante tres años el programa de objetivos para los próximos tres años del Departamento de Educación de la P.P., publicado por dicha organización, indica que la Federación Americana de Paternidad Planificada, tiene agresivos planes para participar en el proyecto de recuperación postaborto "desde una perspectiva diferente". Ellos intentan demostrar que son las protestas de los que se oponen al aborto, las que crean el trauma postaborto a estas mujeres. Además pretenden lanzar un "contra-ataque" para "neutralizar" el impacto de las iniciativas de los dirigentes Pro vida.

Por su parte las proabortistas "Católicas por el Derecho a Decidir" han impreso su propia literatura, incluso también en español, para que la mujer católica que aborta pueda sentirse bien con dicha decisión. En su folleto "No estás sola", denominado por ellas "Reflexiones y liturgias sobre procreación responsable", celebran "la validez de todas las opciones" en lo que concierne al aborto. También alegan que la posición de la Iglesia Católica, que siempre condena el aborto, "no está fundada en la creencia doctrinal de que el feto es una persona"; que "la Iglesia no tiene doctrina establecida al respecto", y que "la Iglesia es algo más que el Papa y los obispos." Añade, que sólo si la mujer cree que el aborto es un pecado, debe pedir la reconciliación sacramental con la Iglesia, lo cual hace a la mujer el árbitro final, de lo que está bien o está mal. También presenta una "liturgia" para ayudar a la mujer a decidir si debe abortar o no, y sugiere oraciones, meditaciones y cantos.

"Tuve todo lo idealmente necesario para pasar por la experiencia de otra forma. Y sin embargo, yo recuerdo que fue muy traumático porque me sentí sola. Sentía que había un nivel existencial profundo donde estaba sola. Y era mi decisión y me pesaba el mundo sobre las espaldas. Entonces yo lo viví duro". (Sylvia Marcos, "Mujeres e Iglesia" de "Católicas por el derecho a Decidir".)

"Reunidas unas cien mujeres comenzamos compartiendo el sentir de las mujeres que deciden realizarse un aborto o ya lo han hecho. Los sentimientos incluían: culpa, temor total, idea de asesinato, soledad, depresión, miedo a quedar estériles, miedo a la muerte, miedo a no ser aceptadas después por los compañeros". (Taller: Mujer, Aborto e Iglesia Católica, IV Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe).

"He acompañado a muchas mujeres al cuarto de operaciones, sosteniéndolas y sufriendo con ellas, compartiendo su miedo y dolor, sentimientos tan intensos que salía de allí destruida y exhausta. También... he llorado con estas mujeres por esa vida que no pudo llegar a ser". (Frances Kissling, Presidenta, Católicas por el Derecho a Decidir, Boletín "Conscience" de dicha organización, mayo/junio de 1989.)

Es obvio que toda mujer que aborta queda profundamente afectada, aunque no quiera o no pueda reconocerlo. Generalmente puede reaccionar de dos maneras al darse cuenta del error cometido: con arrepentimiento o con negación. Muchas mujeres que defienden y promueven el aborto en realidad lo hacen para tratar de justificar su propia decisión. La ira y el activismo antivida constituyen para ellas un mecanismo de defensa, un modo de no tener que lidiar con sus verdaderos sentimientos. Sin embargo, aquellas que se arrepienten escogen el mejor camino, un camino que al principio es difícil, pero que las llevará eventualmente a la sanación interior. Para ellas hay esperanzas, pues Dios en su infinita misericordia siempre perdona todo pecado por grave que sea, si sólo nos arrepentimos.

Las feministas abortistas y el síndrome postaborto

En 1993, el Movimiento Manuela Ramos y el Population Council publicaron el libro Desde las mujeres. Visiones del aborto. Nexos entre sexualidad, anticoncepción y aborto. La primera de estas dos entidades es un grupo feminista del Perú que está a favor del aborto y de los anticonceptivos; la segunda, es una organización de similar ideología que tiene su sede en Nueva York y que se dedica a promover el control demográfico, sobre todo en países en vías de desarrollo, incluyendo los de América Latina. Las autoras del libro son las feministas Rosario Cardich y Frescia Carrasco.

miércoles 21 de julio de 2010

Oración de los novios a Nuestra Madre Celestial

Madre Nuestra:

En tu nombre hemos unido nuestros corazones. Queremos que presidas nuestro amor; que defiendas, conserves y aumentes nuestra ilusión. Quita de nuestro camino cualquier obstáculo que haga nacer la sombra o las dudas entre los dos.

Apártanos del egoísmo que paraliza el verdadero amor.

Líbranos de la ligereza que pone en peligro la Gracia de nuestras almas.

Haz que, abriéndonos nuestras almas, merezcamos la maravilla de encontrar a Dios el uno en el otro.
Haz que nuestro trabajo sea ayuda y estímulo para lograrlos plenamente. Conserva la salud de nuestros cuerpos. Resuelve necesidades materiales.

Y haz que el sueño de un hogar nuevo y de unos hijos nacidos de nuestro amor y del cuerpo, sean realidad y camino que nos lleve rectamente a tu Corazón.

Amén.

(fuente: www.aciprensa.com)

lunes 19 de julio de 2010

Acerca de la ADORACIÓN EUCARÍSTICA

¿Qué es adorar?

Es la relación connatural del hombre con Dios, de la creatura inteligente con su Creador. Los hombres y los ángeles deben adorar a Dios. En el cielo, todos, las almas bienaventuradas de los santos y los santos ángeles, adoran a Dios. Cada vez que adoramos nos unimos al cielo y traemos nuestro pequeño cielo a la tierra.

La adoración es el único culto debido solamente a Dios. Cuando Satanás pretendió tentarlo a Jesús en el desierto le ofreció todos los reinos, todo el poder de este mundo si él lo adoraba. Satanás, en su soberbia de locura, pretende la adoración debida a Dios. Jesús le respondió con la Escritura: “Sólo a Dios adorarás y a Él rendirás culto”.


Qué es la adoración eucarística

Es adorar a la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, en la Eucaristía.

Jesucristo, al comer la Pascua judía con los suyos, aquella noche en la que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, dando gracias bendijo al Padre y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Tomad y comed todos de él, esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros”, al final de la cena, tomó el cáliz de vino, volvió a dar gracias y a bendecir al Padre y pasándolo a los discípulos dijo: “Tomad y bebed todos de él, este es el cáliz de mi sangre. Sangre de la Alianza Nueva y Eterna que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados.”

Él dijo sobre el pan: “Esto es mi cuerpo”, y sobre el vino: “Esta es mi sangre”. Pero, no sólo eso, agrego también: “Haced esto en conmemoración mía”. Les dio a los apóstoles el mandato, “haced esto”, el mandato de hacer lo mismo, de repetir el gesto y las palabras sacramentales. Nacía así la Eucaristía y el sacerdocio ministerial.

Cada vez que el sacerdote pronuncia las palabras consagratorias es Jesucristo quien lo ha hecho y se hace presente su cuerpo y su sangre, su Persona Divina. Porque Jesucristo es Dios verdadero y hombre verdadero. Siendo Jesucristo Dios y estando presente en la Eucaristía, entonces se le debe adoración.

En la Eucaristía adoramos a Dios en Jesucristo, y Dios es Uno y Trino, porque en Dios no hay divisiones. Jesucristo es Uno con el Padre y el Espíritu Santo y, como enseña el Concilio de Trento, está verdaderamente, realmente, substancialmente presente en la Eucaristía.

La Iglesia cree y confiesa que «en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y del vino, se contiene verdadera, real y substancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo la apariencia de aquellas cosas sensibles» (Trento 1551: Dz 874/1636).

La divina Presencia real del Señor, éste es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. Ahí está Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y suscitándola por la acción del Espíritu Santo. No está, pues, fundada la piedad eucarística en un puro sentimiento, sino precisamente en la fe. Otras devociones, quizá, suelen llevar en su ejercicio una mayor estimulación de los sentidos –por ejemplo, el servicio de caridad a los pobres–; pero la devoción eucarística, precisamente ella, se fundamenta muy exclusivamente en la fe, en la pura fe sobre el Mysterium fidei («præstet fides supplementum sensuum defectui»: que la fe conforte la debilidad del sentido; Pange lingua).

Por tanto, «este culto de adoración se apoya en una razón seria y sólida, ya que la Eucaristía es a la vez sacrificio y sacramento, y se distingue de los demás en que no sólo comunica la gracia, sino que encierra de un modo estable al mismo Autor de ella.

«Cuando la Iglesia nos manda adorar a Cristo, escondido bajo los velos eucarísticos, y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta la viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le expresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad» (Mediator Dei 164).

El culto eucarístico, ordenado a los cuatro fines del santo Sacrificio, es culto dirigido al glorioso Hijo encarnado, que vive y reina con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Es, pues, un culto que presta a la santísima Trinidad la adoración que se le debe (+Dominicæ Cenæ 3).

La Eucaristía es el mayor tesoro de la Iglesia ofrecido a todos para que todos puedan recibir por ella gracias abundantes y bendiciones. La Eucaristía es el sacramento del sacrificio de Cristo del que hacemos memoria y actualizamos en cada Misa y es también su presencia viva entre nosotros. Adorar es entrar en íntima relación con el Señor presente en el Santísimo Sacramento.

Adorar a Jesucristo en el Santísimo Sacramento es la respuesta de fe y de amor hacia Aquel que siendo Dios se hizo hombre, hacia nuestro Salvador que nos ha amado hasta dar su vida por nosotros y que sigue amándonos de amor eterno. Es el reconocimiento de la misericordia y majestad del Señor, que eligió el Santísimo Sacramento para quedarse con nosotros hasta el fin de mundo.

El cristiano, adorando a Cristo reconoce que Él es Dios, y el católico adorándolo ante el Santísimo Sacramento confiesa su presencia real y verdadera y substancial en la Eucarística. Los católicos que adoran no sólo cumplen con un acto sublime de devoción sino que también dan testimonio del tesoro más grande que tiene la Iglesia, el don de Dios mismo, el don que hace el Padre del Hijo, el don de Cristo de sí mismo, el don que viene por el Espíritu: la Eucaristía.

El culto eucarístico siempre es de adoración. Aún la comunión sacramental implica necesariamente la adoración. Esto lo recuerda el Santo Padre Benedicto XVI en Sacramentum Caritatis cuando cita a san Agustín: “nadie coma de esta carne sin antes adorarla…pecaríamos si no la adoráramos” (SC 66). En otro sentido, la adoración también es comunión, no sacramental pero sí espiritual. Si la comunión sacramental es ante todo un encuentro con la Persona de mi Salvador y Creador, la adoración eucarística es una prolongación de ese encuentro. Adorar es una forma sublime de permanecer en el amor del Señor.

Por tanto, vemos que la adoración no es algo facultativo, optativo, que se puede o no hacer, no es una devoción más, sino que es necesaria, es dulce obligación de amor. El Santo Padre Benedicto XVI nos recordaba que la adoración no es un lujo sino una prioridad.

Quien adora da testimonio de amor, del amor recibido y de amor correspondido, y además da testimonio de su fe.

Ante el misterio inefable huelgan palabras, sólo silencio adorante, sólo presencia que le habla a otra presencia. Sólo el ser creado ante el Ser, ante el único Yo soy, de donde viene su vida. Es el estupor de quien sabe que ¡Dios está aquí! ¡Verdaderamente aquí!

(fuente: adoracionperpetua.info)

domingo 18 de julio de 2010

"Muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria"

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 10, 38-42)

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude". El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor Jesús.

Para resolver esta disyuntiva nos basaremos en el pasaje del Evangelio en que Jesucristo visita la casa de Lázaro y sus hermanas, Marta y María (Lc. 10, 38-42).Marta se encontraba muy atareada con los quehaceres domésticos.Y su hermana María se encontraba “a los pies del Señor” escuchando su Palabra. Marta le reclama a Jesús la aparente inactividad de su hermana y su injusticia al no ayudarla. La respuesta del Señor parece desconcertante:“Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa por muchas cosas. En realidad una sola cosa es necesaria y María escogió la mejor parte”.

El Señor le responde a Marta que el estarse a los pies del Señor; es decir, el estarse en la oración a la escucha de la Palabra del Señor, no sólo es la mejor parte, sino que es lo único necesario.

Si Marta representa el prototipo de la actividad y María el de la oración, podríamos preguntarnos: ¿Qué significa esta respuesta del Señor? ¿Cómo puede ser ésta la respuesta del Señor? ¿Dónde queda mi deseo de hacer, mi deseo de ayudar, mi deseo de actuar?.. .¡Dónde queda mi responsabilidad! ¿Cómo puedo quedarme sin hacer nada?

La dificultad en no comprender la respuesta del Señor está en que los hombres y mujeres de hoy nos consideramos los protagonistas principales de nuestra vida. Olvidamos que Dios todo lo dispone. No nos damos cuenta que nuestra vida es la historia de las acciones que Dios realiza en nosotros y a través de nosotros. Nos creemos los principales protagonistas de nuestra vida, y no vemos la acción de Dios en nosotros. ¡No vemos que Dios es el principal protagonista de la vida de cada uno de nosotros!

Para no quedar desconcertados con la respuesta que el Señor dio a Marta, para no quedar desconcertados porque el Señor nos dice lo mismo: que nos preocupamos por muchas cosas que realmente no son necesarias y nos perdemos de la mejor parte ,necesitamos darnos cuenta de que no somos nosotros quienes llevamos las riendas de nuestra vida:es Dios quien las lleva.

Pero el problema es que los hombres y mujeres de hoy andamos como Marta, sólo ocupados en la actividad, y se nos hace imposible llevar una relación íntima con el Señor y estar atentos a su voz en la oración. Si andamos ocupados y preocupados sólo en la actividad, no tenemos tiempo para la oración.“La mejor parte” a la que se refiere Jesús es justamente esa “aparente” inactividad de María.“La mejor parte, la única necesaria” es justamente la “aparente” inactividad de la oración.

En la oración, en la oración verdadera-esa oración en la que se busca al Señor para servirle en lo que El desea, esa oración que es asidua, que es diaria ...en esa oración, Dios nos muestra su Voluntad. Y en esa oración podemos saber qué desea El de nosotros. Además, en la oración, Dios nos da la fortaleza para cumplir su Voluntad, nos da también la entrega para aceptarla, y, además, nos da la paciencia para saber esperar el momento de su Voluntad.

De no ser así podemos equivocarnos, no sólo en nuestra vida personal, sino también en la actividad apostólica, al confundir nuestros propios caminos con los Caminos del Señor. Podríamos pensar que ya sabemos cuál es el Camino, sin antes haber pasado, como María, la hermana de Marta, muchas horas “a los pies del Señor”, para que El nos indique qué desea de nosotros, cuál es Su Camino, cuál es Su Voluntad.

Recordemos al Papa Juan Pablo II .El, que fue un ejemplo de ese deseado balance entre silencio y actividad, nos dijo:“El hombre de hoy necesita recuperar momentos de silencio que permitan que Dios pueda hacer oír Su Voz y a la persona comprender y aceptar lo que Dios desee comunicarle”(JP II, 30-4-96).

(fuente: homilia.org)

sábado 17 de julio de 2010

Alabanzas al Santísimo Sacramento

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea María Santísima la excelsa Madre de Dios
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de Maria Virgen y Madre.
Bendita sea María Santísima Madre de la Iglesia.
Bendito sea su castísimo esposo San José.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Amén.

(fuente: www.corazones.org)

viernes 16 de julio de 2010

Profecías del Antiguo Testamento cumplidas en Cristo

Jesús: "Escudriñad las Escrituras ya que en ellas esperáis tener la vida eterna; ellas testifican de mí" (Jn. 5, 39).

Los profetas anuncian al Mesías:


■ Familia

Del linaje de la mujer saldrá la victoria contra la serpiente: "Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.» (Gen. 3, 15)

Será descendiente de Abraham, Isaac y Jacob (Gen 12, 2;17, 19; Num 24:17), de Judá (Gen 49, 8-10), David (II Sam. 7, 11-13 // Mt. 1,18-23)


■ Misión

Daniel 9:24: "Setenta semanas están fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa para poner fin a la rebeldía, para sellar los pecados, para expiar la culpa, para instaurar justicia eterna, para sellar visión y profecía, para ungir el santo de los santos."


■ La Madre

Nacerá de una virgen (Is. 7,14 // Mt. 1, 18; Lc. 1, 27)


■ Lugar de nacimiento

Belén (Miq. 5, 1-2 // Mt. 2, 1; Lc. 3, 31).


■ El Precursor

El Mesías tendrá un precursor (Mal. 3,1) // Juan Bautista (Jn. 1, 15)
que predicará a lo largo de la ribera del Jordán, en la región de Galilea (Is. 9, 12).


■ Su vida

Maestro y profeta (Deut. 18, 15).

Legislador y portador de una nueva alianza entre Dios y los hombres (Is. 55, 3-4).

Sacerdote víctima (Is. 52, 15; 53).

Manso y humilde (Is. 11, 1-5).

Salvador de la humanidad y piedra de escándalo (Is. 8, 14).

Sobre él reposará el espíritu del Señor (Is. 11, 2).

Milagros de todo género (Is. 35, 4-6 // Lc. 7, 18, 23; Mt. 11, 5 ss.).

Entrará triunfante en Jerusalén (Zac. 9,9).



■ Pasión y muerte

Los eventos de su pasión y muerte (Is. 53, Is. 50, 6; Sal. 22, 12-19 // Jn. 19, 21-23; Mc. 15, 24; Mt. 27) .
Rechazado por los suyos (Is. 53, 3 // Jn. 1, 11).

"con palabras de odio me envuelven, me atacan sin razón". Salmo 109,3

Traicionado y Vendido por treinta monedas (Sal 41, 10 ; Zac. 11, 12-13 // Mt. 26, 14-15)).
Flagelado y escupido en el rostro (Is. 50, 6);
Taladradas las manos y el costado (Sal. 22, 17-18);
Le darán hiel como bebida (Sal. 69, 22);
Burlado: "todos los que me ven de mí se mofan, tuercen los labios, menean la cabeza" Salmo 22,8
repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica. Salmo 22,19
Lo crucificarán (Zac. 12, 10);
su cuerpo no estará sujeto a la corrupción (Sal. 15, 9-11);
Tendrá un sepulcro glorioso (Is. 53, 9);
se sentará a la derecha de Dios (Sal. 109, 1).


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